La Dimensión Z

Saga El justiciero… de Charles Bronson (Death Wish, 1974-1994)

por el 11 mar 2011, en la sección Películas Z

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El justiciero de la noche (1985)

"Paz, hermano"

Por petición de un amigo, he revisado esta saga tan emblemática que prácticamente inició un subgenero entre la acción y el drama: el de las películas de venganza, que ha dado pie a muchísimas imitaciones y sucedáneos (algunas muy recientes como Sed de venganza con The Rock).

Lejos de mi intención criticar las 2 primeras partes, que considero excelentes y más o menos verosímiles. Afortunadamente a partir de la tercera parte bajamos a niveles de videoclub de barrio y, como no, nuestra paciente investigación devuelve como resultado unos cuantos momentos Z.

SINOPSIS

Paul Kersey en plena faenaCharles Bronson, el tipo duro de los 70 con permiso de Steve McQueen, interpreta convincentemente a Paul Kersey, un arquitecto y hombre de familia que sufré un duro revés cuando su mujer es asesinada y su hija violada. La Ley fracasa y, aprovechando un viaje de negocios donde entabla amistad con un cliente aficionado a las armas de fuego, Kersey recibe entrenamiento y decide salir cada noche de cacería por la ciudad, dispuesto a limpiar las calles de violadores, atracadores y todo tipo de delincuentes.

Este hombre tiene unas ganas de vivir asombrosas, porque no creo que a nadie le hayan pasado más desgracias seguidas y siga con ganas de salir a repartir plomo cada noche. A saber:

- En la primera asesinan a su mujer y violan a su hija (que queda medio catatónica por el trauma)

- En la segunda, violan múltiples veces y matan a su asistenta, pero además secuestran a su hija (que ya casi estaba bien) y la violan. Pero no se vayan todavía, al escaparse se cae por la ventana y queda empalada en la verja y muere.

- En la tercera matan a un viejo amigo suyo, se cargan a una fiscal que se había enamorado de él (viéndole 5 segundos en un calabozo, Bronson es mucho Bronson), y como había que violar y matar a alguien, esta vez le toca a la mujer de uno de sus colegas de patrulla urbana.

- En la cuarta muere de sobredosis la hija de su novia, y a 30 segundos del final se cargan a la novia. Aquí el guionista debía andar despistado y no se viola a nadie…

- En la quinta desfiguran a su novia (al menos todo lo que el presupuesto permite), pero no contentos con esto luego se la cargan. Y de paso se cepillan a unos cuantos trabajadores del estudio/taller de moda del que es propietaria. Por supuesto, Bronson se lo hará pagar muy caro usando su particular creatividad a la hora de ajustar cuentas. De hecho, como colofón de la saga, invita al malo malísimo a un refrescante baño en ácido. Aún así, tampoco se viola a nadie en ésta.

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OPINION

Son películas violentas, más para la época en que salieron, cebándose especialmente en las escenas de violación y asesinato (en España se ven íntegras, pero en otros países están censuradas), que resultan bastante desagradables pero consiguen provocar una reacción y desear que Bronson se cepille cuanto antes a toda esa gentuza.

Al estilo de Harry el Sucio, se trata de una respuesta surgida por el descontento generado a raiz de la guerra de Vietnam, el Watergate y la creciente presencia de la violencia y las drogas en la América de los 70, poniendo en duda el funcionamiento de la Ley y sacando el siempre espinoso tema de la posesión legal de armas.

La primera parte (El justiciero de la ciudad) es muy interesante mostrando la transformación de una buena persona en un violento justiciero y su bajada a los infiernos. La segunda (Yo soy la justicia) repite la fórmula, pero siguiendo el esquema slasher (es decir, todos caen como moscas uno por uno metódicamente bajo el cañón de Bronson) que con tanto éxito habían implantado Viernes 13 (1980) y La noche de Halloween (1978) unos años antes.

Y llegamos a la tercera (El justiciero de la noche), ya en manos de la productora Cannon (Desaparecido en combate, El guerrero americano y otros ilustres peliculones…), aquí ya explotan los 80 en todo su esplendor y las cosas se tuercen: Nueva York retratado como si fuera Irak, punkies cardados con chupas sin mangas y navajas de mariposa, malotes que se cargan a sus torpes secuaces, música electrónica (¡¡de Jimmy Page!!, todos tenemos que comer…), coches que explotan con sólo mirarlos, disparos de lanzacohetes a quemarropa… Divertidísima. Incluso se hizo un juego de Spectrum en la época, que seguía el argumento de esta secuela reduciéndolo a masacrar a todo punkie que se te cruzase por delante.

Las dos últimas (Yo soy la justicia 2 y El rostro de la muerte) recuperan un poco el estilo narrativo de la segunda, pero con presupuestos ínfimos. Se dejan ver, aunque son totalmente innecesarias.

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MOMENTOS Z

  • Bronson es muy duro. Chuck Norris es una nenaza a su lado. El terror y la futilidad de enfrentarse a él es tan indescriptible que este malote queda transformado en muñeco por la impresión (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • ¿Qué mejor pasatiempo para bajar la cena que cargarse a dos punkies que te están robando el coche?. El estilo de vida Bronson es de lo más saludable (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • Excelentes diálogos a la altura de grandes del cine como El Padrino, Doctor Zhivago o Ciudadano Kane (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • Escena mítica, muy comentada en los recreos del colegio en la época de la peli, pero no por ello menos ridícula (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • Esta película era muy avanzada para su tiempo, y ya mostraba parejas gays/transexuales con toda naturalidad. Eso, o que lo que hay debajo de los rulos no es una maruja, sino un especialista mal disfrazado (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • Escalofriante pelea a muerte entre dos amas de casa cabreadas y sendos pandilleros. Se pueden sentir la tensión y la adrenalina del momento (El justiciero de la noche).Imagen de previsualización de YouTube
  • Incluso un vaso de agua es letal en manos de Charles, a juzgar por la reacción de un jovencito Danny Trejo (igual de feo que ahora). Estos también se convierten en muñecos de cera, petrificados ante su inminente muerte (Yo soy la justicia 2).Imagen de previsualización de YouTube
    Transformación en maniquíes
  • Bronson se lía a tiros en un laboratorio de coca. La megafonía anuncia, cual feria de rifas de perritos piloto, que “hay un asesino suelto, el hijoputa debe ser un loco”. Grandes, grandísimos diálogos para el recuerdo… (Yo soy la justicia 2).Imagen de previsualización de YouTube
  • Y terminamos con otra gran frase del malo de turno al verse solo. Eso es un malo de los de antes y no lo que vemos ahora… (Yo soy la justicia 2).Imagen de previsualización de YouTube

© Warner Bros, The Cannon Group

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1 Comentario para esta entrada

  • Franky

    Muy buenas las dos primeras, muy impactantes. Luego ya se repite la fórmula y cada vez se parecen mas a una especie de “rambo”, con Bronson matando sin parar cual psicopata.
    Por cierto, la transformación en maniquis es genial! jajaja

    Muy bueno
    saludos

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